
Ubicado en la confluencia de Calle Pau Claris 81 y Casp 26, en pleno Eixample de Barcelona, el Casal Sant Jordi (Casa Tecla Sala) es uno de los primeros exponentes de la arquitectura racionalista en la ciudad. Proyectado por Francesc Folguera Grassi entre 1929 y 1931, este inmueble protegido, catalogado como BCIL (Bien Cultural de Interés Local), ha sido objeto de una rehabilitación integral orientada a devolverle su valor arquitectónico y adaptarlo a los estándares contemporáneos de confort, accesibilidad, tecnología y eficiencia.




En 2023, Rex Spain ZDHL (Grupo Zurich) encargó a FLULLE la ejecución de los trabajos de rehabilitación integral del edificio, con especial atención a la conservación y restauración de los elementos protegidos conforme a los criterios patrimoniales establecidos por la ciudad de Barcelona. El proyecto arquitectónico ha sido desarrollado por Addenda Architects, y el inmueble albergará la sede en Barcelona de IES Abroad.
Con una superficie construida de 6.866,60 m² y 11 plantas, la intervención ha permitido transformar un edificio de gran valor histórico en un activo de oficinas y servicios plenamente actualizado, capaz de combinar patrimonio, innovación y nuevas formas de uso.




La actuación requería abordar una rehabilitación de gran complejidad técnica sobre un inmueble histórico con elementos arquitectónicos, artísticos y decorativos protegidos. El desafío consistía en adaptar el edificio a las exigencias actuales de funcionamiento, accesibilidad, seguridad e instalaciones, sin perder la identidad original de un activo singular dentro del patrimonio barcelonés.




El alcance desarrollado por FLULLE incluyó una intervención integral sobre estructura, envolvente, espacios interiores, acabados e instalaciones. Entre los trabajos más relevantes destacan la ejecución de cimentaciones especiales mediante micropilotes, la construcción de nuevas estructuras metálicas para configurar espacios singulares como el auditorio, el refuerzo estructural de elementos existentes y la ejecución de demoliciones selectivas y controladas.
También se abordó la ejecución de núcleos estructurales de hormigón armado para nuevas cajas de ascensores, derivadas de la reubicación de tres equipos, junto con la rehabilitación de dos ascensores históricos conservados por su valor patrimonial. A ello se sumó la redistribución de los núcleos de comunicación vertical, clave para garantizar la accesibilidad universal y la correcta conexión entre plantas.
La intervención incorporó además actuaciones sobre patologías estructurales y de fachada, tratamientos de impermeabilización de cubiertas, así como un importante trabajo de restauración y recuperación patrimonial: mobiliario protegido, obras de arte como frescos, mosaicos y esculturas, falsos techos, carpinterías de madera, vidrieras históricas, pavimentos originales de parquet y mármol, y las escaleras monumentales en mármol.




En las zonas comunes, se restauraron materiales originales y se repusieron las áreas deterioradas con materiales de características equivalentes. En las zonas de nueva intervención, se ejecutaron acabados de alta calidad con cerámica, pavimento hidráulico, piedra natural y madera. En las plantas de oficinas, se implantaron soluciones de suelo técnico y sistemas de falsos techos, en coherencia con las nuevas necesidades funcionales del edificio.
Asimismo, se llevó a cabo la sustitución de carpinterías exteriores por nuevas unidades de madera de roble, respetando la geometría y la estética original, e incorporando doble acristalamiento para mejorar las prestaciones del inmueble. En planta baja, se ejecutó el mostrador de recepción con control de accesos y seguridad, y en la terraza se recuperaron los jardines, fuentes y lámina de agua de la zona protegida.






La obra incluyó la ejecución integral de instalaciones eléctricas, climatización, protección contra incendios, fontanería, telecomunicaciones y sistema de gestión BMS, así como las instalaciones correspondientes a las áreas privativas. El edificio cuenta con un sistema de climatización VRF híbrido con recuperación de calor, combinado con estrategias pasivas bioclimáticas; un sistema de iluminación uniforme con control DALI en fachadas; videovigilancia y control de accesos mediante cámaras y detectores de presencia; y un depósito de agua contra incendios de 90 m³.


El resultado es un edificio que recupera su relevancia histórica y arquitectónica, pero plenamente preparado para responder a los requerimientos actuales de oficinas y servicios. La intervención ha permitido preservar el valor patrimonial del inmueble al tiempo que se incorporan nuevas soluciones estructurales, tecnológicas y funcionales, dando lugar a un activo singular en una de las ubicaciones más representativas del centro de Barcelona.
Gracias a una ejecución rigurosa y cuidada en cada fase del proyecto, el edificio ha alcanzado los estándares necesarios para obtener las certificaciones LEED Gold y WELL Silver.
Casa Tecla Sala se consolida así como un ejemplo de cómo la rehabilitación integral puede poner en valor el patrimonio construido, combinando restauración, precisión técnica y adaptación a nuevos usos con una visión contemporánea.





Desde FLULLE nos sentimos muy orgullosos de haber formado parte de este largo proyecto de transformación en el corazón de Barcelona, una obra con muchos retos y que despúes de mucho trabajo, recogamos el fruto de las cosas bien hechas.
