
El nuevo restaurante El Capataz, ubicado en el distrito financiero de AZCA y con acceso desde la Plaza Carlos Trías Bertrán de Madrid, nace de un proyecto de implantación desarrollado por Ballarín y Mendoza Arquitectura.
La propuesta recupera la esencia andaluza que caracterizó históricamente al restaurante, reinterpretándola desde una mirada contemporánea. Materiales y acabados de última generación conviven con elementos vinculados a su identidad original, dando lugar a un espacio que mantiene su personalidad y, al mismo tiempo, se adapta a una nueva etapa.
Sobre una superficie de 400m², FLULLE ha llevado a cabo la ejecución del fit out, incluyendo arquitectura, instalaciones y actuaciones específicas sobre la fachada. El restaurante se organiza en dos comedores situados a diferentes niveles, una amplia zona de barra y una terraza exterior con vistas a la Plaza Carlos Trías Bertrán.


Uno de los principales retos durante la ejecución fue el replanteo y ajuste de los diferentes arcos que definen la morfología interior del restaurante.
La correcta resolución de encuentros, radios y transiciones entre estos elementos exigió un trabajo especialmente preciso en obra para garantizar la continuidad del diseño y respetar la geometría planteada por el estudio de arquitectura.
A esta complejidad se sumó la necesidad de coordinar una ejecución integral en la que arquitectura e instalaciones debían convivir sin interferir en la lectura final del espacio.


El uso combinado de acero y madera es uno de los rasgos que aportan carácter al proyecto.
El acero aparece en elementos singulares como la puerta de cerrajería y el botellero suspendido sobre la barra (realizado por los propios Cerrajeros de FLULLE), mientras que la madera introduce una sensación más cálida y confortable.
Esta combinación de materiales, junto con el tratamiento de los distintos ambientes, contribuye a crear un espacio pensado para permanecer, reunirse y disfrutar tanto en el interior como en la terraza.

Además de los trabajos de arquitectura e interiorismo, FLULLE ha ejecutado las principales instalaciones del restaurante: climatización, fontanería, saneamiento, gas, protección contra incendios, electricidad, telecomunicaciones y control, además de trabajos de tratamiento acústico y actuaciones sobre la fachada.
El acondicionamiento acústico tuvo un peso relevante en la actuación, incorporando soluciones específicas en techo, paredes y suelo para responder a las necesidades propias de un espacio de restauración.
El resultado es un restaurante que recupera una identidad reconocible, pero reinterpretada desde una ejecución contemporánea, cuidando especialmente la geometría, los materiales y la integración de todas las instalaciones.
